Cólico Renal

Cólico Renal

Cuando las piedras son de gran tamaño o angulosas es mucho más dificil eliminarlas que si se trata de cálculos pequeños o arenilla. En este caso, hay dolores muy fuertes, debido a que las piedras quedan obstruyendo las vías urinarias, y son  estos dolores los que reciben el nombre de cólicos renales o del  riñón, debidos al brusco estrechamiento del úreter, que es el conducto que conduce la orina desde el riñón a la  vejiga. También se presentan vómitos y sudores fríos, con deseo  continuo de orinar.

Estos cólicos deben tratarse de inmediato aplicando compresas muy calientes sobre el vientre y los riñones del lado enfermo, tomando al mismo tiempo baños de asiento de duración creciente, de media y una hora.

Mientras dure el ataque, el paciente únicamente tomará tisanas muy calientes de tila o manzanilla, valeriana, etc., sin ingerir alimento alguno. Para ayudar a expulsar la piedra, es recomendable tomar 30 gm de glicerina disueltos en igual cantidad de agua, a media tarde  de una sola vez, tratamiento que puede repetirse dos días más tarde.

Si el enfermo deja de experimentar dolor alguno pero no orina es señal que la piedra se halla atascada en el úreter, lo que impide el paso de la orina, y que el otro riñón, por cualquier causa ya no funcionaba con anterioridad. En este caso es preciso acudir al cirujano lo antes posible, a fin de que no se presente la uremia por falta de micción.