Propiedades del Ajenjo

Propiedades del Ajenjo para la Salud y la Cocina

Ajenjo

Artemisia absinthium L.

Familia: Compuestas tubulífloras.propiedades del ajenjo

Otros nombres: Alosna, absintio, ajenjio, asenjo, asensio, incienso, encens artemaga, donzell, alsamilla, azantzio,  asentsio- bedarr, axinse, azentzu, azinju, azuntxu, xixarribellarr, arhamenta, ahamenda- belharr, asentes, absinto, sintro, assintro, losna-maior, axenxo, asente.

Descripción: Arbusto vivaz,  aromático y amargo, que tiene su origen en Europa y Asia.

El ajenjo (del griego a = privativo, jenjo =placer)  era ya célebre en el antiguo  Egipto, pues aparece citado en un papiro del año 1.600 antes de J.C.  Griegos, romanos, celtas y árabes recomendaban su uso. No es de estrañar, ya que esta planta era considerada como una panacea por todos los médicos de la Antiguedad.

La amargura del ajenjo es tal  que en las Santas Escrituras se cita como símbolo de las aflicciones y desgracias de la vida. En 1588, el famoso médico y botánico Tabernaemontanus, en su Nuevo Herbario completo, lo aconseja incluso como remedio contra el mal genio.

En el siglo pasado y anterior estuvo muy de moda beber licor de ajenjo, pese a que si se toma en dosis exageradas resulta peligroso.

Cierto es que en dosis moderadas es un excelente remedio de diversas  dolencias; pero también es verdad que tomado en dosis desproporcionadas crea hábito, de forma  que cada vez se puede prescindir menos de su uso, y éste  ataca al sistema nervioso, provoca alucinaciones, vómitos y acaba por arruinar la  salud hasta acarrear la muerte.

El ajenjo  amargo es planta tubulíflora. La raíz  es dura y fibrosa. Tanto el tallocomo las hojas van recubiertos  de un tomento gris. Las hojas , gris verdoso por encima , blancas por debajo, son pecioladas, de contornos redondeados y profundamente divididas en segmentos, subdivididos a su vez en granos prolongados.

Esta planta florece entre julio y septiembre. Sus flores son pequeñas, numerosas y amarillo – verdosas. Están agrupadas en cabezuelas , formando como una escudilla hemisférica, amarilla y plana por encima. En cada cabezuela suele haber 30 a 40 flores. Sabor muy amargo y olor fuertemente aromático.

Virtudes: Debido a sus muchas virtudes curativas, el ajenjo era ya  desde muy antiguo profusamente cultivado. Se cuenta que los equipos sanitarios de los ejercitos de  Alejandro Magno estaban siempre bien provistos de hojas y sumidades de ajenjo, para reanimar a los heridos.

Se ha demostrado que esta planta reduce, como un tónico amargo , la duración de las enfermedades y aumenta el bienestar del paciente.

En cualquier caso se movilizan las fuerzas defensivas propias del cuerpo humano. Con ajenjo  se ha curado la peste, el cólera, el reuma, las anginas, la ictericia, la paralisis, el escorbuto, el dolor de muelas y de oidos, la gripe…

En la  actualidad  constituye un importante aperitivo y con él se fabrica el vermut. Es reconocido tónico estomacal, vermífugo y capaz de  provocar la  menstruación. Sin embargo, no deben tomarlo las embarazadas ni las madres lactantes, porque puede provocar el aborto y envenenar a las criaturas que maman.

Los Hispanoaméricanos usan también el ajenjo como contra veneno para aquél que ha ingerido setas venenosas y contra las poluciones nocturnas. También es útil hervido, para matar los chinches. Y las ramas  de ajenjo, puestas sobre las paredes de los dormitorios, ahuyentan los mosquitos, que no soportan su olor.

El ajenjo es estimulante, aperitivo, digestivo, febrífugo y  vermífugo. Excita el apetito, facilita la digestión y combate las dispepsias nerviosas. Es un eficaz entihelmíntico ( lombrices, solitaria ), ataca la ictericia y la palidez, las obstrucciones intestinales y es de gran efectividad en enfermos anémicos inapetentes y convalecientes de dolencias de larga duración, excitando el apetito y obrando como reconstituyente general. Es asimismo útil en las fiebres intermitentes, provoca el flujo menstrual de las mujeres débiles, se emplea también  atonía y en la leucorrea, y actúa eficazmente contra la mayoria de las enfermedades crónicas.

Sin embargo , como es un medicamento enérgico,  no puede usarse si el estómago padece irritación crónica. Tampoco debe abusarse de el, ya que , repetimos, expone a trastornos de la vista y cerebrales.

El ajenjo vive silvestre en riberas pedragosas y lugares sin cultivos, en carreteras y cainos de Europa, salvo en su zona Norte, hasta 2000 m de altitud. Abunda en los valles de los Pirineos y alcanza una altura  entre 50 y 90 cm . En muchos casos procede de antiguos cultivos.

Esta planta aromática florece en la estación cálida. La recolección de la parte alta de los tallos floridos se hace en plena floración. Debe realizarse un buen secado para que los estremos floridos conserven su color y su aroma. Se multiplica por semilla y por división de mata.

Partes utilizadas: Hojas  peladas y sumidades florales.

Componentes activos: Aceite esencial muy activo y tóxico, ácido tuyílico, absintina, tuyonas, tanino, nitratos, resinas.

Propiedades : Digestivo, emenagogo antiséptico, tónico, vermifugo, estimulante, aperitivo.

Véase: Apetito, convalecencia, anemia, reglas, parasitosis, mareo ( en viajes), fiebre, gripe, dolor, heridas, piel.

Propiedades del Ajenjo para la Salud y la Cocina

Para la Salud

Cocimiento: Calmante de los dolores menstruales y vermífugo.

Hervir, durante 15 minutos aproximadamente 10 gm de hojas de ajenjo en una taza de agua, hasta que el líquido se reduzca a dos tercios. Tomar en ayunas un solo vasito al mes.

Polvo de ajenjo: Pulveríce hojas secas hasta llenar un par de cucharillas. Mezclarlas con la misma cantidad de polvo de regaliz y cosa de media cucharadita anís verde.Para su utilización todo ello ha de emplearse con pulpa de ciruelas pasas.Como vermífugo (lombrices intestinales), se toman en ayunas durante 5  días 2-3 cucharaditas del preparado anterior. Si se utiliza como tónico, se ingerirá la  mitad de la dosis citada.

Para la Cocina

El ajenjo adereza con su sabor amargo y facilita la digestión de loa platos grasos.

La absenta se utiliza con éxito en la preparación de ciertas sopas y salsas marineras.

En el siglo XIX estuvo de moda el licor de ajenjo llamado absenta hasta provocar graves dolencias el exceso en su consumo

Usar con prudencia